Los días más tristes me cuesta mirar los detalles, la vida de mi alrededor, siempre me quedo encasillada en un instante y justo en los segundos finales deseo morir, solo es un momento que se repite una y otra vez y acaba con un suspiro de resignación a vivir y viene seguido de una lenta y placentera ilusión de derretirte allí donde estés y desaparecer de todos y cada uno de los recuerdos del mundo..