Me olvidé de las nubes grises, también de la lluvia y las lágrimas, se me olvidó como huele el aire cuando se siente miedo y no recuerdo lo que ocurre cuando dicen que tienes un nudo en la garganta, me olvidé de la melancolia y de la angustia y tan sólo tengo el recuerdo de la ansiedad que produce tener una felicidad que no sabes si puedes llegar a perder en cualquier momento.
