No consigo que las lágrimas desaparezcan de mi rostro y me desespero, no paran de caer, una detrás de otra, no puedo evitarlo aunque sea lo que más deseo, porque miro el ayer y veo el mañana y sé que allá delante faltas tú, de la misma forma que faltaste hoy, los segundos se convertirán horas y cada hora en una eternidad, que sin ti, parecerá que transcurre en lo más hondo del infierno, rodeada de sueños que imaginamos juntos de los que ahora sólo contemplaré pedazos irreparables, una vida recordando ese beso y volver a sentir aquel viento que me traía tu voz mezclada con ese sabor a mar parece la mejor opción al hueco de tu ausencia.
