Hay veces, muchas desgraciadamente, que no nos damos cuenta de lo que tenemos hasta que lo perdemos, lástima que hoy sea uno de esos días, sé que no sabes leerme el corazón, a lo mejor fui yo que no te dejé aprender o tal vez tú te desanimaste porque nunca acertabas con los sentimientos que tenía escritos, pero de todas formas no te pido que me leas otra vez, sólo quiero regalarte mi sonrisa que te la has ganado y es algo que se entiende bien, además podrás quedártela toda la vida, porque sin ti yo ya no la necesitaré.