Ruido, tal vez música, respiraciones, gente bailando y luces de colores que van y vienen a tu alrededor, suspiros, manos frias y trajes ceñidos, roces. Te encojes en tu rincon, con las amigas que te han arrastrado, bailando para pasar desapercibida, algunas miradas se posan en ti y te giras desafiante, alguna sonrisa que no respondes, y te cansas, harta de los que no te miran a los ojos, sino al escote, de los que no te cogen de la mano sino de la cadera, y cada vez quieren bajar mas aunque no hayan escuchado jamás el sonido de tu voz. Miras a tu alrededor malhumarada y vas al baño un rato para tratar de huir unos minutos de ese mundo nocturno, y, por el camino, alguien te sujeta la puerta, podria haber pasado desapercibido de no ser por ese gesto, alzas la mirada pero él la aparta, no te mira de arriba abajo. "gracias" respondes desconcertada mientras entras, justo en el momento en el que cruzáis una mirada, sólo tus ojos y sus ojos. La música desaparece tras la puerta del baño, y al mismo tiempo asoma, frente al espejo, una sonrisa en tus labios.
